miércoles, 19 de febrero de 2014

Diario de un camino, Día Dos

Día dos: Después de pasar la emoción de todo inicio, tocaba enfocarse en la práctica dentro de la vida diaria ya que tanto Francisco como yo teníamos compromisos y diligencias que hacer ... Cabe señalar que aunque nos comunicamos, compartimos  y apoyamos con frecuencia cada uno tiene realidades y circunstancias distintas, por lo tanto debemos ajustar el ejercicio a la cotidianidad de cada quien ....

Día dos para Francisco: Se levantó pensando en sus problemas pero al enfocarse decidió cambiar la forma de verlos... En la realización de uno de sus compromisos se vio sometido a la presión de las personas con las que estaba, ya que de forma velada le hablaron en términos que lo hicieron sentirse ofendido, su primera reacción,  interna nada más ya que no lo exteriorizó,  le nació del ego, se lo tomó personalmente , sin embargo pudo centrarse y aplicar el ejercicio y así llegó al descubrimiento de la fuente de la molestia y de lo que en realidad había en el fondo, pudo manejarlo y conscientemente dejarlo salir... Él me comentó que le sirvió mucho al enfrentarse a posibles controversias y contradicciones visualizar a buda sobre la cabeza de las personas.. (de hecho a mi me lo hizo y debo confesar que aunque yo no sabía lo que estaba haciendo, en ese momento hubo un cambio de energía tan grande que explote en risas...) ...En solitario su mente le asaltaba con pensamientos pero los dejaba ir ... Como aprendizaje se llevo a la cama, la certeza de que cuando quieres transformarte, no importa que tanta sea la presión, la visión debe ser hacía adentro y olvidándose de las excusas empoderarse y tratar de sentir y actuar desde allí... Conclusión: Día Fructífero..

Día Dos para Anaida: Me levanté pensando en los problemas y cosas pendientes, inicié un lapso de respiración consciente y de ejercicios para bajar mi nivel de adrenalina y empezar a sentir la presencia de Dios en mi y en todo, a partir de allí todo fluyó hermosamente, mi reunión fue excelente y de allí salí con mucha alegría.... La alegría es una emoción que al igual que la tristeza forma parte de nuestro equipaje, es percibida como positiva y efectivamente se siente rico, más no podemos perder de vista que nuestra condición es de felicidad, de plenitud y que cualquier emoción que surja como consecuencia de una circunstancia externa, nos mantiene viviendo desde fuera, desde el hacer, lo que buscamos es vivir desde adentro, desde el ser, sin embargo somos humanos, nos relacionamos los unos con los otros y a diario nos vemos sometidos a circunstancias externas que causan una reacción en nosotros, permitirse sentirlas también es vivir, lo que no podemos es engancharnos con ninguna, tratemos de mantener el empoderamiento de nuestro ser y desde allí vivir todo sin depender de nada....
La reflexión que me lleve a la cama fue precisamente ese que arriba les comenté.. Conclusión: Día fructífero...

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