Día Siete: Llegamos al día siete, domingo de reflexión...
Día siete para Francisco: Seguía debatiéndose entre los problemas físicos que le causa el dejar el tratamiento médico, más los emocionales, sin embargo con lecturas budistas, ejercicios de meditación y la práctica siguió avanzando y sintiéndose cada vez más empoderado de su ser y dejándose fluir sin juzgarse, rebatiendo desde la serenidad los argumentos de una mente acostumbrada a desconocer quien es... cada día con más confianza...Se llevó a la cama la paz de saber que si se puede.. Día fructífero
Día siete para Anaida: Todas las relaciones humanas nos sirven de espejo, nos miramos de frente y reflejamos lo que somos, por lo tanto, decidí conscientemente traerme la experiencia de Francisco para mí: Mantenerse empoderado de nuestro SER consecuencialmente permite que nos empoderemos también del manejo de todo aquello que vivenciamos dentro del cuerpo físico, las emociones y sentimientos, por ejemplo, no ceder el poder sobre ellas a nada ni a nadie, HACER ESTO NO DESDE EL EGO, sino, DESDE NUESTRO DIOS INTERNO, saber que nuestro espíritu es infinito, ilimitado e imperturbable , asimilar los hechos como experiencias que nos enseñan y que contribuyen a nuestro despertar sin identificarnos con nada, YA QUE SOMOS NADA Y TODO, nada puede hacernos realmente daño, ninguna historia es verdadera, la creamos nosotros y una vez asimilada la lección que nos trae, cerrarla y abrir una con sus nuevos aportes y así seguir el camino del crecimiento y la evolución...
Me llevé a la cama la certeza que el poder es libertad ... Día Fructífero..

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