El Poder de las Circunstancias
Todas y cada una de las personas que se desenvuelven en la
tierra se ven envueltos a diario en una serie de hechos y cadenas de hechos que
podemos llamar circunstancias, esos hechos constituyen nuestras diarias
preocupaciones, nuestro diario trajinar, por ejemplo que si el trabajo y el
problema que allí surgió y que obligatoriamente debemos resolver, los niños y
el colegio, la pareja y lo que con él debemos solucionar, las finanzas, los
gastos, el gobierno y todo aquello que está en nuestra vida y que creemos que
ES la vida, cosas tan pequeñas como una discusión o diferencias de opinión con
nuestros padres o tan grande como la enfermedad y la muerte.
¿Sabes qué es
una circunstancia? Te lo voy a explicar para que nunca más caigas en ese error
ni tú ni los que quieran escuchar… Todas las personas que vienen a este mundo
tienen un único plan o propósito y el plan o propósito eso de lo que habla la
Biblia y casi todas las religiones del mundo no es más que la unificación con
Dios, El ser uno con ÉL, redescubrir el Dios que eres en Él y con Él (en la
biblia: Juan 17:21-23) y ese es el plan que debe cumplirse para cada individuo
que habita la tierra y en el que cada uno debe trabajar pero no solo deben
trabajarlo para sí mismos, sino para todos, ya que todos estamos unidos porque
todos formamos parte de la creación.
Ahora bien, para el mejor cumplimiento del plan, traemos misiones y tenemos dones, misiones
en las cuales nos desenvolvemos y que debemos cumplir con el ejercicio de esos
dones. Una misión es el área de la vida donde se desarrolla el plan, por ejemplo para un abogado el área de la
justicia, para un médico el de la salud, para una ama de casa la de su hogar y
así infinitas áreas y misiones. Todas las personas poseen todos los dones, solo
que dependiendo de su evolución manifestará unos u otros e igualmente una
persona puede tener a la vez varias misiones y manifestar varios dones.
Los ya
dotados van por el mundo ejercitando sus dones y cumpliendo sus misiones pero
al hacerlo, deberán actuar de forma tal que vayan trabajando en el fin último
es decir que se cumpla el plan o propósito tanto en lo particular como en lo
general.
Más sin
embargo, nuestra carnalidad, el mundo y todo el sistema que opera en él, tratan
de confundirnos y de llevarnos a vivir presos de las circunstancias, tanto de
las positivas como de las negativas,
haciéndonos creer que estas circunstancias cuando son positivas son el
fin en sí mismo y razón de la humanidad, nos hacen creer que tener éxito,
fama, profesiones, conocimientos, dinero, casas, carros, viajes, hijos yendo a
buenos colegios y dinero suficiente para comprarles y darle todo y demás
valores del mundo, son en sí mismo la meta a alcanzar, ya que cuando una
persona tiene eso, alcanza la felicidad soñada, el fin de la vida y el camino
que los llevará a la felicidad total.
Entonces nos
envolvemos en luchas titánicas para vencer su contrapartida, es decir luchamos
incesantemente para vencer las circunstancias negativas contraparte de las
primeras, tratamos con todas nuestras fuerzas de vencer la pobreza, la falta de
conocimiento, estudiamos para graduarnos, luego del grado todavía no nos
han entregado el título cuando ya nos
estamos inscribiendo en el post-grado, ahorramos para tener dinero para la
casa, el carro, conocemos y tratamos hombres y mujeres por millar buscando esa pareja perfecta, nuestra otro
mitad que nos complementará y con la que seremos felices para siempre, buscamos
tener los hijos más bonitos e inteligentes del mundo, lo inscribimos en los
mejores colegios para que sepan varios idiomas y tengan un cúmulo de
conocimiento con los cuales deslumbrar a nuestros familiares y amigos, vamos al
gimnasio, hacemos dieta y cuanto tratamiento sale para tener un cuerpo bello y
joven.
Los que por estar más fuertemente atrapados dentro de las
circunstancias negativas no consiguen el logro en todas o en algunas de las
áreas de su vida, luchan entonces ya no sólo contra la circunstancia negativa sino
también contra la frustración y el enojo que eso le produce, haciendo más fiera
y tenaz su guerra, hasta llegar a enfermarse o a sufrir de cualquier otra
manifestación física de ese enojo y dolor que llevan por dentro, wow! Quedó cansado, y a estas alturas dirá
usted: ¿Y bueno donde está Dios cuando pasa todo esto?, ¿es qué está ciego y
no ve todo lo que sus hijos luchan?
Pues sí, sí está allí y está viendo que usted pasa por todo
eso, Él lo ha estado llamando para
sacarlo de ese pantano de falsedad, pero tal vez para usted todavía no ha
llegado su tiempo, todo llega y en Dios esa máxima que todo tiene su tiempo
perfecto, se cumple a cabalidad.
Ahora bien, mientras a usted le llega su tiempo ¿qué está
haciendo Dios?, pues Él está allí, preparándolo y sirviéndose de esas mismas
circunstancias para ayudarlo, a través de ellas le habla y se le muestra, ¿no
recuerdas el primer beso, ese primer beso de amor, que le dio aquella persona
especial?, ¿no recuerdas cuando nació tu primer hijo, cuando en la cara de ese niño, viste a Dios?,
o el mango tan rico que te comiste un domingo en la mañana, o la mirada de su
padre o de su madre cuando le da la bendición, o aquel amigo que murió y que
usted tanto lloró hasta que sintió que Dios le dijo en su corazón, no llores
más, que Él está conmigo, y así en tantas cosas, en cada evento, en cada
circunstancia, en el frío y en el calor, en todas las cosas ha estado Él.
Y un buen día, cuando llegue su tiempo, ESCUCHARÁ lo que Él
le ha venido diciendo: que nació fue para vivir experiencias que lo enseñen y
que lo hagan despertar al conocimiento de su verdadero ser divino, que en tu cuerpo
habita juntos y unidos, que son inseparables porque tu eres El y El eres tú.
En ese momento serás libre del poder de las circunstancias,
vivirás de acuerdo a lo que realmente eres, vivirás el Dios que eres, para ÉL y para su
reino y todo lo demás lo tendrás por añadido, cumplirás tus misiones y
ejercitarás tus dones con gozo, entendiendo que ellas por más nobles y bellas
que parezcan no son un fin en sí mismo, que sólo son CIRCUNSTANCIAS, donde Él
se manifiesta con sus múltiples formas para hacerte despertar y buscar el
verdadero camino.
El Maestro JESUCRISTO, camino, verdad y vida, más allá de las religiones, lo sabía, comprendió y vivió
como el Dios que era, ejercitó sus dones y cumplió su misión, pero además nos
mostró que le podemos encontrar sentido y verdad a nuestra vida y que esa
verdad nos haría libres, libres de entre muchas cosas del PODER DE LAS
CIRCUNTANCIAS, que no dependes de nada externo, ni siquiera de la religión para
ser porque ya ERES, solo tienes que recordarlo…
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